Punto de Partida
Buen día, querida familia. Esperando que tu semana haya comenzado bendecida, y te escribimos para recordarte que muy temprano oramos por ti para que el Señor te haga prosperar en tu trabajo y/o tus estudios, pero sobre todo en tu vida espiritual. Esta mañana oramos por nombre por Eduardo, Divana y las nenas sin saber que se encontraban en el hospital. No te alarmes, están bien. Sus ángeles protectores estuvieron con ellos esta mañana, bien temprano, cuando su auto se volcó en camino a San Diego de su casa en Playas de Tijuana. No creo que haya necesidad de comenzar a llamar a la familia, solo agradecen sus oraciones porque salieron ilesos. ¡Alabado sea el Señor!  Antes de seguir, detente un momento en este momento y haz una oración para que el Señor dirija la mente de los votantes al escoger el líder de nuestra nación, pues nuestro voto no solo decide el futuro de este país, sino que de forma directa puede tener repercusiones sobre la profecía bíblica. Aunque no sabemos cuál de los presidentes por el cual votamos vaya un día a afectar los derechos civiles religiosos, oremos todavía para que el Señor siga deteniendo los vientos.  No, no tienes qué arrodillarte si te encuentras en un lugar público, pero ora en tu mente  y en tu corazón en este momento... Amén.
“Antorchas vivas”

“… Estos que han trastornado al mundo han venido acá también.” (Hechos 17:6).

Léelo
Hechos 17:1-6

 
Los primeros cristianos tomaron casi literalmente las palabras de Jesús “Así alumbre vuestra luz…” Estos “ignorantes” y analfabetos se convirtieron en antorchas vivas que alumbraban con la luz del evangelio por dondequiera que iban. Su vida era un testimonio vivo del poder de Jesús. Ni por un momento pensaban en su propio bienestar cuando de compartir las Buenas Nuevas del reino se trataba. Fue cuestión de meses después de la ascensión de Jesús su mensaje le prendió fuego al mundo.  ¿Cómo sucedió esto en la vida de temerosos, ambiciosos y no convertidos?  Fue en el punto de su convicción que el resucitado era el Mesías y Dios en la carne.  Esto fue el secreto que puso al revés a esos hombres y mujeres; de temerosos a aguerridos proclamadores de la salvación en Cristo Jesús. Desparecieron sus inhibiciones, sus fracasos, sus pecados, su timidez y sus preocupaciones temporales. El Señor resucitado vivía en medio de ellos, caminaba con ellos, y trabajaba con ellos por medio de su Espíritu. Rebosaban con el poder de ese Espíritu. Hechos 4:31 dice “y hablaban con denuedo la palabra de Dios.” La traducción “denuedo” de la versión Reina-Valera no revela la intensidad. La traducción inglesa de la King James Version dice, “they spoke with boldness…” Si miras en un diccionario los sinónimos de la palabra “denuedo” que usa la Reina-Valera, dice: “osadía, bravura, arrojo, intrepidez, coraje, valor.”  Esa “osadía” a veces los metía en la cárcel o les costaban azotes. ¿Sabes por qué lo hacían? Ellos estaban de pasada en esta tierra.  No esperaban estar mucho aquí. Esta tierra no era su hogar, pues como dice Hebreos 11:4, “buscaban una patria mejor…” y por eso buscaban toda oportunidad para que todo mundo escuchara de esa patria y se hiciera miembro del reino de Dios. 
 
¿Sabes que todavía hay cristianos así? Pareciera que hubiera muchos más de este tipo de discípulos en otros lugares fuera de los EEUU, pero no, los hay también aquí, pero el Señor busca más de esta clase de discípulos.  El Señor quiere hacer de ti y de mí ese tipo de creyente, lleno del fuego del Espíritu.  Sacarnos de nuestra tibieza, de esa rutina de ir una o dos veces a la iglesia por semana, sentarme, escuchar y regresar a la misma vida, y pensar que porque creo en la verdad eso es suficiente.  El Señor quiere sacudir a Laodicea, levantarla de sus cómodas bancas y hacer que el mundo se ladee con el poder que ha tomado de sus seguidores en el siglo XXI.  

¿Quieres escuchar una herejía? El evangelio no sirve. Las “Buenas Nuevas” que Jesús viene pronto es un engaño.  Las doctrinas que poseemos no son verdad. “¿Cómo? ¡Estos pastores se volvieron locos!” No, piénsalo bien: Cuando quienes hemos sido encargados a proclamar que Jesús viene pronto, que nuestra doctrina es la verdad, pero no lo hacemos, ¿qué dice eso acerca de lo que creemos?  Que no es verdad. ¡Ah, pero cuando el celo de Dios comienza a ponerle fuego a nuestra iglesia, uno por uno, la gente comenzará a decir de nosotros lo que decían de los seguidores de Jesús del primer siglo!: “Estos que han trastornado al mundo han venido acá también.” (Hechos 17:6). Escribió Tomás Maston, “Los cristianos que han puesto al mundo de cabeza han sido hombres y mujeres con la Biblia en sus manos y callos en sus rodillas.”
 
No, el Señor no nos está llamando a salir a proclamar lo que no sentimos, lo que no amas con todo el corazón, como tampoco lo hicieron los seguidores de Jesús del primer siglo. Lo haremos solo cuando con nuestra Biblia en la mano y de rodillas en el suelo, todos los días, roguemos al cielo por la venida del Espíritu de Dios a mi vida.
  
La Hna. Elpidia Sánchez sigue pidiendo por oración.  Comenzó tratamiento de quimioterapia la semana pasada. Si tienes peticiones, tráelas al Oasis el miércoles o el domingo a la hora del poder. Si quieres que la iglesia ore y aparezca en el boletín, envíanos tu petición no más tardar del jueves. 
Bueno, nos despedimos por hoy recordarte que te queremos mucho, pero nunca te olvides que hay alguien que te quiere mucho más, pues él dio su vida por ti y que ahora vive para interceder por ti.
Carlos y Elina, tus pastores
 

Tus once minutos diarios con el Señor
Martes 4 de Noviembre                1 Corintios 14 y Jeremías 36-37
Miércoles 5 de Noviembre      1 Corintios 15-16 y Jeremías 38-40
Jueves 6 de Noviembre                2 Corintios 1-2 y Jeremías 41-43
Viernes 7 de Noviembre              2 Corintios 3-4 y Jeremías 44-45
Sábado 8 de Noviembre               2 Corintios 5-6 y Jeremías 46-48
Domingo 9 de Noviembre            2 Corintios 7-8 y Jeremías 49-50
Lunes 10 de Noviembre             2 Corintios 9-10 y Jeremías 51-52